
PATRIMONIO CULTURAL
La ocupación humana en el interior del valle se concentra en las zonas de Ràmio y Entremesaigües, donde los habitantes de principios del siglo pasado nos han dejado ejemplos representativos de las prácticas agrícolas y ganaderas de la época, como los orris (conjuntos pastoriles), las cabañas y bancales, así como otros elementos de carácter más industrial, como una fragua de hierro o explotaciones mineras.
Históricamente, la economía del valle se basaba en una simbiosis entre las actividades agrícolas, ganaderas y siderúrgicas, que tuvieron que adaptarse a una orografía y un clima adversos. Esencialmente, el territorio se dedicó a la agricultura: el fondo del valle se aprovechó como zona de cultivo para obtener productos agrícolas destinados tanto al consumo humano como al mantenimiento de la cabaña ganadera, primero de ganado ovino, después equino y posteriormente bovino. De hecho, la ganadería se convirtió en la otra actividad básica de la zona.
De este modo, estas dos actividades desempeñaron un papel determinante en la configuración del paisaje tal y como podemos contemplarlo hoy, así como en el incremento de la diversidad del medio. En definitiva, la labor de agricultores y ganaderos favoreció el desarrollo de algunos de los elementos característicos del valle que actualmente le confieren su valor: los mosaicos aparentemente aleatorios de los campos de cultivo, los prados de siega, los cortals —utilizados antiguamente para el cultivo de cereales, legumbres y tabaco, o también para el pastoreo del ganado durante las épocas de clima más benigno— y los restos de cabañas de pastor y orris, que servían para controlar los rebaños y aprovechar la lana y la leche del ganado ovino. Esta interacción entre el ser humano y la naturaleza ha supuesto, a lo largo del tiempo, un notable enriquecimiento tanto de la biodiversidad como, de forma muy especial, del paisaje.
Fue durante los siglos XVIII y XIX cuando la actividad ganadera convivió con la explotación siderúrgica y el valle alcanzó uno de los momentos de mayor antropización. Es entonces cuando se configura una parte importante del paisaje rural que conocemos en la actualidad.
Ganadería y vida pastoral
De la ganadería ovina se conservan los restos de los orris —Setut, la Rivera dels Orris, Mateu, el Planell Gran, Perafita y el Turó de l’Estany de la Nou—, donde se ordeñaban las ovejas y se elaboraba queso. Con frecuencia, el orri iba acompañado de una pleta (redil), destinada a guardar y controlar el rebaño, y de una cabaña donde vivía el pastor; en otras ocasiones, el cercado funcionaba de manera independiente.
En el valle todavía son visibles diversas cabañas en ruinas —como las cuatro situadas en l’Estall Serrer— y otras que permanecen en pie, ya del siglo XX, en Fontverd, el Serrat de la Barracota, Setut, la Farga, Claror, Perafita y els Estanys. Todas ellas testimonian la intensa actividad ganadera que modeló este paisaje cultural a lo largo de los siglos.

Muchas de estas construcciones se levantaron mediante la técnica de la piedra seca. Su funcionamiento y sistema constructivo se explican con detalle en la página Construcción en piedra seca .
En los cortals, las bordas y las cabañas son construcciones tradicionales en las que se utiliza mampostería de piedra seca para disponer los bloques de piedra, mientras que los huecos entre ellos se rellenan con barro. Constituyen uno de los principales ejemplos de arquitectura vernácula del valle del Madriu-Perafita-Claror. Están construidas con piedra, tierra y madera de origen local.
Aunque comparten los mismos materiales que las construcciones de piedra seca, algunos especialistas consideran que las bordas no forman parte de esta tipología. Otros autores, en cambio, las incluyen dentro de ella porque los bloques de piedra no descansan sobre una cama de mortero, sino que se colocan en seco y las juntas se rellenan con barro.
Las bordas eran edificaciones agropecuarias utilizadas por los campesinos en las explotaciones de media montaña. Permitían ampliar las zonas de cultivo alejadas de las tierras principales del fondo del valle, al tiempo que se vigilaban los rebaños que pastaban en la zona. Constaban de dos niveles: el establo, en la planta baja, donde dormía el ganado, y el piso superior, destinado al almacenamiento del forraje. Con frecuencia disponían también de una cabaña anexa para que el pastor pudiera pernoctar.
En el valle del Madriu-Perafita-Claror se conservan diversas bordas históricas, tanto aisladas como agrupadas en antiguos espacios de cortal. Entre los conjuntos más representativos destacan los de Boïgot, Sassanat, Entremesaigües, Ràmio, Fontverd y l’Estall. El inventario arqueológico también ha documentado numerosas estructuras en ruinas o parcialmente conservadas, entre las que sobresalen las de Fontverd y Baell, que evidencian una ocupación histórica del territorio aún más extensa que la visible en la actualidad.

Para conocer con más detalle cómo se vivía y se trabajaba en este mundo pastoral, puede consultarse la página Actividades tradicionales: ganadería .
Actividad siderúrgica
Como muestra de la actividad industrial de los siglos pasados —además de un aserradero, las más de seiscientas carboneras repartidas por todo el valle y las explotaciones de hierro a cielo abierto de la Maiana— se conserva una de las fraguas más antiguas de Andorra: la Farga d’Escaldes o del Madriu, situada a 1.990 metros de altitud junto al río Madriu. Permaneció en funcionamiento desde 1732 hasta algún momento comprendido entre 1832 y 1838. Su difícil emplazamiento impidió que llegara a ser una de las más importantes, aunque sí la convirtió en una de las más singulares.

La página Actividades tradicionales: siderurgia profundiza en este tema.
El camino empedrado
El camino empedrado del valle —o camino de la Muntanya— constituye el nexo de unión entre el pueblo de Escaldes y todas las actividades desarrolladas durante los últimos seiscientos años, además de ser un símbolo y un testimonio privilegiado de la presencia humana en el valle. Utilizado primero por agricultores, pastores, ferrones y arrieros, y más adelante por refugiados, viajeros y contrabandistas, hoy forma parte del sendero GR-7, integrado en el itinerario europeo E4, que une Grecia con Gibraltar.
Se trata de una de las obras más representativas de la construcción en piedra seca del valle, descrita con mayor detalle en la página correspondiente .
Las obras de FHASA
La última gran intervención humana en el valle fueron los trabajos realizados por FHASA durante la década de 1930 para construir los embalses y colectores que abastecen la presa de Engolasters. Las presas de Ràmio y de l’Illa, así como las conducciones excavadas para garantizar un caudal suficiente, constituyen hoy los testimonios más visibles de un proyecto de ingeniería muy avanzado para su época, estrechamente vinculado a la historia de nuestro país, ya que abrió las puertas a la modernización de una Andorra que hasta entonces vivía prácticamente del medio rural.
A pesar del impacto de estas obras, se consiguió mantener un equilibrio con el entorno. Infraestructuras como las presas de l’Illa y de Ràmio, o la caseta del guarda de la presa de Ràmio —uno de los ejemplos más singulares de la arquitectura en granito de la primera mitad del siglo XX— forman hoy parte esencial del patrimonio arquitectónico de la zona.

Los refugios
Durante la segunda mitad del siglo XX, con el incremento del excursionismo, se construyeron refugios de montaña destinados a ofrecer descanso a los senderistas. Existen cinco repartidos por el valle —Claror, Perafita, Fontverd, el Riu dels Orris y l’Illa, en la parroquia de Encamp— y otros cuatro en la zona tampón: Prat Primer, les Àgols, Ensagents y Montmalús.
Un patrimonio diverso
El patrimonio cultural del valle del Madriu-Perafita-Claror es, por tanto, el resultado de siglos de trabajo humano en equilibrio con un entorno exigente. La agricultura y la ganadería, la siderurgia, el aprovechamiento hidráulico y la construcción en piedra seca constituyen sus manifestaciones más visibles. Cada una de estas actividades posee una historia propia que puede descubrirse en las páginas específicas de este sitio web.

